2025 ha sido un año intenso por decirlo de forma amable.
Estoy segura que lo has sentido, que te ha movido, que te ha agitado o te ha tambaleado en muchos momentos.
Estoy segura también de que hay muchas cosas de este año que estás deseando soltar y que no vuelvan.
Lo entiendo.
Además este año ha sido el año de la serpiente y ha sido una invitación total para soltar todo lo que ya no es parte de ti, lo que no te pertenece, lo que te pesa y te limita.
Lo malo es que no puedes soltar nada que no has integrado. Suena complicado, pero no lo es.
Integrar es hacer que todo lo “malo” que has pasado este año tenga un sentido.
No va de olvidar, va transmutarlo, de adueñarte de ello, de hacer que la experiencia sea tuya, no algo externo fuera de tu control que ha pasado.
Es más, y si puedes coger toda la mierda ( y todo lo demás) que has vivido en el año y la conviertes en lo mejor que te ha pasado.
¿Y si lo transmutas de una manera que sea un pilar para alcanzar lo siguiente en tu vida?